Mi adorada Melpómene

Quizás,
solo quizás,
he sido inspirada por una musa en particular.
La melodiosa,
musa de la tragedia
y la deshonra.
Porque el arte de la desolación
me inspira versos de amor,
de redención,
del más sublime dolor.
La tragedia es mi mentora,
mi inspiradora.
Dicen que lo tengo todo,
pero no es suficiente.
El drama se ha hecho vigente,
como tú, mi melodiosa.
Te canto y te imploro,
haz de mi sufrimiento
oro.
Poesía exquisita y magistral
proveniente de la desdicha y soledad.
Oh, musa de mi vida.
Teatro incordiado
por la risa,
que sería si tu no vinieras
a ver lo que hago con mis sueños.
Me invades la mente de pensamientos,
nocivos, despiadados,
trágicos, feroces
y sanguinarios…
Pero que con mis manos e ingenio
en esto convierto.
Oh, musa querida.
¿Qué has hecho de mi vida?
Rodeada de armas
y mucha arrogancia,
me sirves de consuelo
en esta cruel vagancia.
Eras el canto y la armonía musical,
pero te convertiste en una trágica divinidad.
¡Oh, cuanta daño has de subsanar!
Mi eterna y bella contrariedad.


Tef Campos

20. Venezolana. Escribo lo que siento, pienso, opino e imagino. Son trocitos de mi alma que se escapan a diario, quizás por el exceso de sentir

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