Desertora

Ella se enojaba con todos a su alrededor,
pero no podía evitar tanto desazón
que en su contra hacían todos en el salón
y que la llevaban a encerrarse de tanto dolor.
Ella no quería ser de esa manera tan atroz
pero los constantes problemas la arrojaban al camión.
Así pasaba los días sufriendo,
cansada de vivir sosteniendo
su corazón en un vil hilo de orgullo y remordimiento.
Por su comportamiento mezquino traía descontento
y empezaba así nuevamente el juego.
Pasaban los años, y su corazón se tiñó
del negro más fuliginoso del alevoso color.
Su alma se ensombreció y la dejó sin temor
surcaba la vida sin ninguna prevención.
En silencio lloraba de tanta presunción,
pero montaba un espectáculo de afectación
a todos aquellos que estaban a su alrededor.
Pero un día se cansó de tanta fanfarronería
y buscó la salida en la siguiente esquina;
dejando todo de lado, incluso su egolatría.
Así consiguió un poco de amor,
una suposición que no era tan feroz…
Pero también de eso ella se cansó
y con una cuchilla su brazo cortó.
En la bañera dejó su sangre correr
y dio el respiro que tanto anhelaba hacer.
De esa manera ella sucumbió
de esta indigna carrera que a ella, inicuamente, le tocó.


Photo by Naomi August on Unsplash

Tef Campos

21. Venezolana. Escribo lo que siento, pienso, opino e imagino. Son trocitos de mi alma que se escapan a diario, quizás por el exceso de sentir

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