Falsa humanidad

Es muy fácil criticar,
señalar,
burlar lo que no entendemos,
lo que no sabemos.
Hoy en día, la gente se basa tanto en la apariencia
que gastan hasta la última gota de su miserable dinero en cambiar su piel,
¿pero por qué?
¿Por qué debo parecerme a alguien?
¿Por qué no puedo ser yo misma?
¿Por qué no puedo aceptar que nací de esta manera y que soy especial por ello?
Nos perdemos de los detalles importantes,
la gente real,
los valores,
la personalidad…
¿Dónde quedan las enseñanzas?
¿Las buenas andanzas?
No sabemos lo que la otra persona pasa,
pasó o pasará.
¿Por qué empeñarnos en querer cambiar lo que el otro es?
¿Por qué juzgamos sin razón?
No sabemos,
somos egoístas,
falsos y en muchos casos inhumanos.
No reflexionamos, no pensamos en serio nuestros actos.
Y lastimamos,
matamos,
causamos el llanto desesperado
del ser ajeno.
Nadie sabe lo que el otro ha pasado,
pero aun así, no importa,
hay que pisotearlo hasta que se vaya llorando.
¿Es así o no?
Somos agresivos innatos,
somos marcados por nuestro linaje,
por nuestra herencia,
por nuestro dinero y pertenencias.
Que si tienes más de eso, eres especial,
si no, eres inmundicia de la sociedad.
Pedimos que se arrastren por caridad,
por un sueldo que no alcanza pa’ na’.
Pero nos llenamos la boca de mentiras,
diciéndonos a nosotros mismos que somos filántropos,
feministas o ambientalistas,
pero sin practicarlo.
Te quejas del calor,
pero cortas el árbol para crear un campo
de juego y recreación.
Te quejas de los insectos pero tú eres el que hace el chiquero.
Creas patrones, creas desordenes,
creas la avaricia y luego huyes despavorida.
Le enseñas a las niñas
a vender su cuerpo y no su intelecto.
Pero lo peor, es que muchas lo hacen con toda razón,
para poder comer, sobrevivir,
y con todos los regaños, señas y malos tratos,
se odian tanto, que acaban matando
su verdadero ser.
Y después no son mas
que una página más,
que se perdió al olvido
y que cayó al precipicio.
¿Pero de quien es la culpa?
Nos gusta lo fácil,
sin tener que trabajar,
solo chancear y buscar facilidad.
Sacrificas lo verdadero del ser humano,
no somos más que codiciosos y avaros.
Perdemos la fe y creemos sin creer.
Alabas a un Dios,
y matas sin razón
los
sueños.
Cortan las alas de los niños,
y los guías al exterminio
de la lógica y la razón.
Aíslas el don
de la ternura, la pintura y la pasión
por la poesía y la literatura.
Queremos querer a alguien con un buen haber,
porque si no gana bastante
no merece un buen amante.
No eres más que falsedad.
Falsedad.
Humana falsedad.
Somos seres humanos
mejor dicho seres falsos.
Eso es lo que somos,
viviendo de las apariencias
y de falsos cuidados.
Queremos sin querer,
amamos sin amar,
deseamos lo ajeno
y apoyamos la maldad
¡Qué barbaridad!
Somos los humanos,
que de humanidad no tenemos nada
somos unos arrastrados,
queriendo ser mejor
que el otro,
pero revolcando nuestro ser
por encima del deber
siendo la razón
del desparpajo de la tierra.
Codiciamos la tierra ajena,
y no trabajamos la nuestra.
Matamos animales por gusto
y encerramos por disgustos.
En las cárceles hay más inocentes
y en las calles indecentes.
Diablos disfrazados de ovejas
queriendo comerse la mano ajena.
Somos lo peor, que esta tierra engendró.
¡Qué gran dolor!



Tef Campos

21. Venezolana. Escribo lo que siento, pienso, opino e imagino. Son trocitos de mi alma que se escapan a diario, quizás por el exceso de sentir

No hay comentarios.:

Publicar un comentario