Quiero verte y, a la vez, no.

Quiero verte y, a la vez, no.
Porque ansío realidad 
y eso es algo que no me puedes otorgar.
Vives ahí, en lo onírico: meditabundo.
¡Dejándome la carga de este feo mundo!

Quiero verte y, a la vez, no.
Porque deseo amarte
y no puedo hacerlo.
Debido a que tú no existes aquí.
No existes allá,
¡No existes en ningún lugar!
Solo eres parte de ese sueño:
Reflexivo, extraño, cautivante…
No eres más que un fiel reflejo de esta soledad.
No eres más que un consuelo sin igual.
Ya que no vives, no ríes, no amas, no sueñas.
Y yo, tristemente, no lo entiendo.

Quiero verte y, a la vez, no.
Porque requiero tocarte
y te esfumas cuando me acerco,
cuando intento traspasar el velo;
ese que separa nuestros mundos
y mantiene a raya el disgusto
de verte más allá de lo que imagino.
Dejando todo rastro de vestigio
de aquello que me envuelve en lo profundo.


Photo by Steinar Engeland on Unsplash


Quiero verte y, a la vez, no,
¡porque no eres real!,
y eso es algo que no puedo soportar.

Tef Campos

20. Venezolana. Escribo lo que siento, pienso, opino e imagino. Son trocitos de mi alma que se escapan a diario, quizás por el exceso de sentir

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